En este cantero, tenés a dos equipos distintos trabajando en un equilibrio biológico fundamental para el club. Aunque a simple vista el jardín parezca una postal estática, es un espacio de alta actividad. Ojalá tengas suerte y logres presenciar a alguno de estos protagonistas en plena acción.
El Buffet Nativo está compuesto por árboles como el Guabiyú y la Pitanga, que funcionan como el comedor exclusivo para los zorzales y benteveos que recorren el predio. A sus pies, la Verbena violeta sirve como pista de aterrizaje para la mariposa Cuatro Ojos, mientras que la Salvia Azul, con su forma particular, podría estar atrayendo ahora mismo a un Picaflor Verde en su búsqueda incansable de néctar.



Hacia el otro lado del sector, aparecen los Hoteles de Invierno. Los pastos de tonos pajizos, como el Colorado y el Llorón, aprovechan la brisa para moverse y estructurar el paisaje, pero el trabajo más importante ocurre en la base. Sus matas tupidas funcionan como refugios térmicos estratégicos. Ahí adentro, lejos de tu vista, podrían estar pasando los días escarabajos depredadores y orugas, esperando protegidos el momento de emerger con la llegada de la primavera.



Todo lo que ves aquí es un sistema vivo en funcionamiento. La próxima vez que pases, intentá dedicarle un momento a observar el movimiento entre las flores o la quietud aparente de los pastos: es muy probable que, detrás de ese telón vegetal, la vida esté sucediendo justo ahora.

