Un mundo sucediendo: Crónica de un encuentro entre huerta orgánica, plantas nativas y fotografía
¡Qué lindo volver a encontrarnos! Este post es un viaje de regreso a nuestro taller de huerta orgánica, plantas nativas y fotografía titulado «Un mundo sucediendo», un espacio que diseñamos para mirar distinto.
Ya seas parte del Club Betarraga o hayas compartido esa tarde con nosotros en el vivero, este relato tiene la intención de llenarte de la energía necesaria para que todo siga construyéndose.

Mi transformación empezó cuando dejé de mirar las luces de la moda para mirar lo que pasa debajo de mis pies. Hoy, este jardín que les propongo es un ecosistema: nosotros entre plantas, las plantas nativas alimentando polinizadores y un suelo vivo alimentándonos a nosotros.Como huertera y paisajista naturalista, mi objetivo es contagiarles esta curiosidad por lo que no siempre se ve… En este taller, nos propusimos cultivar y aprender a mirar distinto fotografiando a través del lente de nuestro telefono para volver eterno lo efímero.
El Latido de lo Invisible: El Suelo y la Mirada
«Vinimos a este encuentro no solo a sembrar, sino a aprender a observar cómo conviven la huerta orgánica y las plantas nativas, y a fotografiar con el celular lo lindo de lo invisible. En la huerta orgánica, recordamos que no alimentamos a la planta, alimentamos al suelo.»
«Manta Protectora: En nuestra huerta orgánica, usá mulch (hojas secas de plantas nativas o restos de poda) para conservar el calor del verano. El suelo es el lugar donde sucede la vida que no vemos.
La Red Invisible: Bajo el suelo ocurre la simbiosis entre hongos y raíces (micorrizas), un proceso vital que sostiene tanto a las plantas de huerta como a las plantas nativas. Regla de oro de Betarraga: No des vuelta el suelo; protegé esa red de vida.

Vinimos a este encuentro a mirar distinto. El jardín no es una foto estática; es un ecosistema que sucede con fuerza bajo nuestros pies y frente a nuestros ojos.
- Para que mucho de todo esto pase tratemos de alimentar el suelo y no a las plantas: Si el suelo está vivo, la planta tiene todo lo que necesita.
- Bajo la tierra existe una red de hongos que conectan las raíces de las plantas (micorrizas) . La regla de oro de Betarraga: Es no dar vuelta la tierra evitando romper este mundo que esta sucediendo y que ya funciona.
- Compostar es un acto político: Porque cuando lo hacemos evitamos que nuestra materia orgánica se transforme en basura. Te comparto las mejores proporciones en nuestra compostera: 2 partes de secos, hojas y cartones, por 1 de húmedos, resto de verduras y vegetales sin que no tengan ningun ingrediente.


El Viaje de algunas Aliadas:
Estas plantas que te voy a compatir son cultivos de invierno, que desde mi experiencia en el verano tambien prosperan pero ubicandolas en los lugares mas frescos de tu jardin.
Cada una de ellas nos enseña a tomar decisiones, y cada una fue protagonista visual de algunas de la imagenes de ese día en el taller.

1. El viaje del Allium: El puerro


Sostener una flor seca de puerro es ver la espera en movimiento.

- Abril es el «último llamado» para los almácigos de puerro, idealmente es mucho mejor comenzar su siembra en el mes de febrero.
- Su umbela esférica (la inflorencecia) es un imán para los polinizadores y una de las formas más lindas de ser fotografiada en la huerta.
2. El viaje del foeniculum vulgare : El Hinojo

- Si querés comer la base carnosa,entonces tenemos que cosechárla antes de que florezca.
- Es muy importante cubrir la base con sustrato, a esto se le llama aporque, para que su base sea más carnosa. Sus hojas plumosas y sus flores amarillas son ideales para jugar con el desenfoque en la fotografía.


3.El viaje de la beta vulgaris: La remolacha

- Lo que sembramos de la remolacha no es una semilla individual, sino un glomérulo. Imaginalo como un pequeño «paquetito» que contiene entre 3 y 5 semillas en su interior.
- Como de cada bolita nacen varias plantas juntas, la tarea de ralear es fundamental. Esto consiste en elegir las plantas más fuertes y quitar las que sobran para que la raíz tenga el espacio necesario para ensancharse y crecer bien
El viaje de la Cynara cardunculus var: El Alcaucil

El alcaucil lo sembramos no es solo como comida; es un vegetal que «toma territorio» y genera una estructura de color y forma increíble para fotografiar nuestro jardín.
- Diseño: Lo ideal es ubicar al alcaucil al fondo de nuestros canteros, ya que por su tamaño necesita al menos un metro cuadrado para desarrollarse bien. Además, es clave que reciba mucho sol durante la temporada fría. Si lo rodeamos de Salvias guaraníticas y Verbenas bonariensis, logramos ese jardín comestible que buscamos: una estética con movimiento donde las nativas atraen picaflores, mariposas y abejas, dándonos el escenario perfecto para nuestras fotos.
- Soberanía: El alcaucil es una planta perenne y un símbolo de resistencia. Aunque en verano parezca secarse, resucita con fuerza en marzo.
Fotografía de huerta orgánica y plantas nativas: La mirada de Rochi y Tefi
Rochi y Tefi nos guiaron para encontrar la luz justa, para entender que un pétalo seco o una semilla negra como un carbón tienen belleza para fotografiar
Nos enseñaron a fotografiar lo chiquito y lo grande. Porque sabemos que en la naturaleza, nada se pierde: se transforma, se entrega y muchas veces se guarda en una imagen.

En invierno el ritmo es lento, pero la vida sigue sucediendo.Te propongo que tapes tu suelo con mulch,hojas secas, proteguieno la biología de ese suelo y mantené tu mirada atenta para seguir descubriendo ese mundo sucediendo.
¡Nos vemos en la tierra y en las fotos!
Paula Colombini Huertera, Paisajista y futura Naturalista.


